Porque estuvimos arriba y ahora estamos tan abajo, porque estuvimos en la cresta de la ola y ahora somos sólo los restos de un naufragio...
El tiempo nos ha convertido en extraños que se conocen, que aún no se han dejado de hablar, obligados por un pasado común, pero esa no es ya suficiente razón para fingir. Los amigos se han ido.
Y no quedan amantes, porque perdimos el número de teléfono de sus corazones, porque teníamos prisa por no echar raices; la distancia les unió a otros lazos, y, ahora que nos pesan las botas de tanta carretera y noches de bourbon, somos nosotros quienes se han caído de la lista.
Nos secamos la cara, peinamos el tupé y sonreímos al espejo. Soplamos la ceniza. Así se olvida el pasado. Así se empieza de nuevo.
"Dios santo…cómo ha cambiado irremediablemente mi vida: siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar…He tenido más momentos intensos de los que por derecho me corresponderían: para muchos la vida les pasa de largo mientras hacen grandes planes para ella…a lo largo de mi vida he dejado pedazos de mi corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa sabiendo que mi ambición sobrepasaba mucho a mi talento.
Ya no hay caballos blancos… ni mujeres guapas en mi puerta."
(Johnny Depp, Blow)

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