jueves, febrero 15, 2007

EL REGRESO DE AQUEL DUENDE QUE INVITABA A SOÑAR

Ayer me enteré de la noticia. Qué larga ha sido la espera. Honda satisfacción me supone demostrar ahora la certeza de mis años adolescentes (porque "la ingenuidad nos absuelve de equivocarnos"). Cuántos cuerpos recorridos por el mismo escalofrío, al mismo tiempo y en diversas latitudes... Así que es ésta, la sensación que produce alcanzar un sueño, el sueño de tu vida.
Debe ser difícil renunciar a la esencia, evitarla, quererla repudiar. No hay nada de malo en ello: eres lo que fuiste, y aquello fue lo mejor. Y no te reprocho nada del pasado -cómo hacerlo- porque al final estarás allí.
Nos citamos a través del tiempo, y sin conocernos siquiera, con una promesa cifrada, para confundir a los curiosos, a los falsos aduladores, a los abstemios de emoción, a los que no llevan escrito el sentimiento que inspiraste en nuestros corazones.
Vuelves a ser un Héroe, el mismo que hace lustros hizo desperezarse, en un país mohíno, en esta Iberia Sumergida, al Rock´n´roll. Demasiados años, desde entonces, dura su letargo. Esta vez lo despertaremos de nuevo, pero juntos. Con el ruido y la furia acumulados por toda una década.
Sí, me gustará estar allí la noche que Zaragoza empiece a arder, lenta y mágica, instigada por AQUEL DUENDE QUE INVITABA, ¡QUE DE NUEVO INVITA! a soñar...
DEDICADO A PEDRO Y A FER, GRANDES AMIGOS, POR TODO LO QUE ESTO SIGNIFICA PARA NOSOTROS. PORQUE HEMOS COMPARTIDO UN SUEÑO TODA NUESTRA VIDA, Y AHORA TENEMOS LA POSIBILIDAD DE VERLO CUMPLIDO.